La soledad transforma a los hombres, los convierte en la voz de su corazón, Zaratustra desde su recogimiento espiritual ha encontrado un renovado sentido de la existencia, su pensamiento posee la claridad que solo la solitud le puede ofrecer. La vida de eremita le ha reformado y ha descubierto en su ser el sentido de la tierra. Pero su soledad también le ha colmado “como la abeja que ha recogido demasiada miel” y en el surge la necesidad de acercar a la humanidad el anuncio de un nuevo hombre “el superhombre”.
El superhombre es la metáfora de una resignificación de lo humano, el símbolo de un renacimiento espiritual que conmueve con vehemencia las mentes adormecidas de los hombres comunes, quienes han pasado siglos bajo la cosmovisión de una doctrina denigrante del cuerpo y de las pasiones, Alienados a esperanzas supraterrenales y arquetipos antinaturales Se han convertido en una masa homogénea y sumisa a punto de perder la esencia de su actividad natural. “el hombre es algo que debe ser superado” dice Zaratustra, esto significa que es imprescindible para los hombres despertar del espejismo que la cultura y la tradición han configurado, e identificarse como “puentes” de una nueva versión del espíritu humano que permitirá en su “ocaso” el génesis del superhombre. Zaratustra regala amor a los hombres producto de su comprensión de la humanidad como “puente” y “ocaso”: “la grandeza del hombre está en ser un puente y no una meta: lo que en el hombre se puede amar es que es un tránsito y un ocaso”, Y a su vez: “yo amo a quien vive para conocer, y quiere conocer para que alguna vez viva el superhombre. Y quiere así su propio ocaso”. Esta es la virtud de Zaratustra, anunciar y perecer, abrazarse a su fatalidad, comprenderse a sí mismo como una turbulencia que estremece la somnolencia de una civilización que se encuentra al borde de su esterilidad espiritual. Para así, labrar un camino que intensifique lo más profundo de la condición humana: su conexión con la tierra, Que es el punto de origen de su vitalidad y eslabón para la construcción de valores que encuentren en la vida misma todos los fines vitales y reidentifiquen al hombre con la intimidad de su propia existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario